Cuando un negocio necesita liquidez, el primer reflejo suele ser acudir a un banco. El problema es que la banca tradicional evalúa su historial, le pide sustento de ingresos y se toma días — a veces semanas — en responder. Si lo que usted necesita es capital esta semana, ese camino no siempre sirve.
El préstamo con garantía vehicular funciona con otra lógica: en lugar de evaluar su pasado crediticio, evalúa un activo que usted ya tiene. Su vehículo respalda el préstamo, y eso cambia por completo la velocidad y los requisitos del proceso.
No se evalúa su historial crediticio
Esta es la diferencia más importante. No revisamos Infocorp ni le pedimos acreditar un flujo mensual de ingresos. La garantía es el vehículo, y eso significa que un empresario con una deuda reciente, un profesional con varias cuotas abiertas o alguien que recién formaliza su negocio pueden acceder igual.
Muchos de nuestros clientes son personas con patrimonio real pero con el acceso bancario cerrado por razones que no reflejan su capacidad de pago: un retraso puntual de hace dos años, un aval que salió mal, o simplemente no tener aún el historial que el banco exige.
El dinero llega en horas, no en semanas
Todo el trámite toma entre 2 y 3 horas desde que usted llega a nuestra oficina con el vehículo y sus documentos. En ese tiempo se verifica la documentación, se evalúa la unidad, se firma el contrato de mutuo, se inscribe la garantía mobiliaria en notaría y se hace el desembolso.
Para un negocio que necesita cubrir una planilla, aprovechar una compra al contado con descuento o cerrar una importación antes de que suba el tipo de cambio, esa diferencia de tiempo es el negocio mismo.
Usted decide en qué usa el dinero
A diferencia de un crédito vehicular o hipotecario, que está atado a una compra específica, aquí el destino del dinero es suyo. Capital de trabajo, compra de inventario, consolidación de deudas más caras, una emergencia médica o el arranque de un proyecto nuevo: nosotros no condicionamos el uso.
Usted define el plazo
El préstamo se mantiene vigente mientras usted pague el interés mensual acordado. No hay un cronograma de amortización que lo obligue a devolver el capital en una fecha fija. Cuando quiera cerrar el crédito, paga el capital, se levanta la garantía en Registros Públicos y retira su vehículo.
Eso le da algo que un crédito tradicional no da: la posibilidad de ajustar el plazo a cómo le vaya al negocio, en lugar de ajustar el negocio al cronograma del préstamo.
Un proceso que se puede verificar
- Contrato de mutuo firmado ante notario, con monto, interés y condiciones por escrito.
- Garantía mobiliaria inscrita en Registros Públicos, no un acuerdo de palabra.
- El vehículo sigue siendo suyo: la garantía se levanta apenas cancela el capital.
- Custodia en nuestro terreno propio en Surco, cercado y vigilado las 24 horas.
En un rubro donde abundan las promesas que cambian cuando el cliente ya está en la oficina con el auto, poder verificar cada condición antes de firmar no es un detalle: es la diferencia entre un préstamo y un problema.
¿Cuándo no le conviene?
Seamos claros: si usted necesita el vehículo todos los días para trabajar, esta no es su opción. La custodia es obligatoria durante toda la vigencia del préstamo. Tampoco tiene sentido si el monto que necesita es menor a US$ 5,000, porque los costos del trámite se comen el beneficio.
Preferimos decírselo antes y no hacerle perder el viaje.
¿Quiere saber a cuánto podría acceder?
Complete la solicitud y le mostramos el monto y la cuota con sus propios números.